Este espacio nace de la necesidad de expandir consciencia en la manera que nos relacionarnos con nuestro entorno y entre nosotros/as mismos/as.
El camino de tomar consciencia comienza en mirar hacia adentro. En permitirnos una pausa del mundo externo para encontrar las herramientas propias que permitan conexión con lo que somos en esencia. Este camino puede estar totalmente integrado a la vida cotidiana.
Cada camino es único y puede partir de algo tan simple y cercano como:
Al ser seres ocupacionales, expresamos las transiciones de nuestra propia identidad en el hacer de nuestras ocupaciones.
El juego, la educación, las actividades de la vida diaria, avdi, el descanso y sueño, la participación social, el trabajo, el ocio y tiempo libre.
Cada ocupación, es un hilo que entrelaza nuestro presente. Es el elemento activo de la existencia humana. El medio de autoexpresión y creación de significado. Cómo vivimos y a qué le damos nuestra energía cada día, es la manera de cultivar la vida que queremos llevar.
Pero un tejido no se forma solo de hilos: necesita de presencia, orden y dirección.
Y para eso, existen desde siempre, los patrones de ejecución:
las rutinas ~ los roles ~ los hábitos ~ los rituales.
Cuando estos estan en coherencia con lo que pensamos, sentimos y decimos; el tejido adquiere solidez y el entorno se vuelve un espacio mas accesible para crear la realidad que queremos, y nosotro/as, personas más libres dentro de él.
Para que un tejido tenga los colores y texturas propias, recomiendo el autoconocimiento y la disciplina de meditación para poder identificar con claridad qué realidad deseamos tejer día a día.